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Mostrando las entradas etiquetadas como Morena

Las chinchetas de las emociones

Dije que odiaba a mi jefe, ¿verdad? Pues he tenido la cena de empresa. Me dedico a la publicidad por vocación. De pequeña ya analizaba los diferentes anuncios de la televisión. Así que en Navidad es cuando más disfrutaba. Qué derroche de creatividad… mentira, en esa época era todo muy típico, pero soñaba con crecer y llegar a una gran agencia de publicidad y revolucionar la industria del juguete. No tuve dudas en estudiar la carrera, hice prácticas aquí y allá, viajé a Madrid, me especialicé aún más hasta entrar en una de las mejores agencias de Barcelona. Y me quedé embarazada. Y sí, me dejan las campañas de juguetes y temas relacionados con la maternidad, es que Sra. Garrido, usted es la persona ideal para hablar de ojeras y malas noches . Al principio me lo tomaba bastante mal, sobre todo porque cuando mi jefe, ese al que odio tanto,   me soltaba tal sandez, de la irritación, mis pezones chorreaban y pedían ser atendidos, imagino que mi hijo lloraba en la otra punta de l...

Reto rojo carmesí

Cuando empieza el verano, o mejor dicho, cuando acaba el colegio, siempre pienso lo mismo, la de tardes de calor que nos esperan por delante de y a dónde vamos, qué hacemos ahora, tengo calor, tengo hambre… y de repente, septiembre. En enero hay propósitos de año nuevo, pero en julio hay de inicio de verano y en septiembre, el replanteo. No sé por qué motivo pero este verano me he dedicado a pintarme las uñas, así, sin más, ha sido mi propósito. El detonante fue algo tan sencillo como una conversación con una amiga en la que le confesé que no suelo pintarme las uñas, en Navidad, alguna fecha señalada, pero poco más, y las de los pies jamás en mi vida. Me pareció una tontería pero a la vez, ¿un reto? Algo absurdo, o algo simple, lo reconozco, pero se trataba de julio, verano, calor… mi neurona necesitaba no pensar en nada. Empecé por un color crudo casi carne que   mimetizaba mis uñas con mis dedos, la respuesta de mi amiga fue un muy bien, pero ahora necesitas pasar a un grado...

Chinchetas en el techo.

Odio los lunes, pero sobre todo, O D I O a mi jefe, así, en alto, con todas sus letras. Este último embarazo le ha sentado fatal, bueno, a decir verdad, a mí también, no contaba con ello, con dos tenía suficiente. Pero es lo que hay, creía que tenía una especie de menopausia precoz (vale, aún soy joven, bueno, para eso sí) y lo que tenía era una falta como una catedral. A Jaime no sabía cómo contárselo, al final pensé que lo mejor sería hacerlo en un entorno cómodo, relajado, le pedí a mi hermana que se quedara con los niños el sábado a dormir   (quién sabe cuándo podría volver a repetir semejante hazaña). Así que reservé mesa en un restaurante de esos que buscas en Internet como romántico, tranquilo, íntimo… ¿y en qué momento se lo iba a decir? “Oh sí gracias, yo me pediré una ensalada tibia de setas y de segundo un bacalao con base espumosa al pil pil, ah, y de beber   agua…” ¿AGUA? No, mal, no iba a poder tomar agua en una cena romántica, así que pedí vino y con eso de...